sostenibilidad y salud

NUESTRO CERDO CELTA

La celta es la raza porcina autóctona que era criada de manera rústica y tradicional en Galicia, en semilibertad y aprovechando los recursos naturales de la huerta y el monte gallego, además de su ración de cereales. Es una raza perfectamente adaptada a nuestro medio y sus condiciones.

Al tratarse de una raza porcina de bajo rendimiento cárnico y lento crecimiento, pues es preciso todo un año para conseguir un canal de 110 kg, este animal fue paulatinamente sustituido por otras razas de mayor y más rápido rendimiento, como el “cerdo blanco”, quedando al borde de la desaparición.

El cerdo celta sobrevivió confinado en unas pocas explotaciones familiares de criadores “románticos”, siendo con el nacimiento de ASOPORCEL (Asociación de Criadores de Cerdo Celta) en el año 1999 cuando se comienza a revitalizar la crianza, mediante lo estudio, la divulgación y la identificación genética sistemática, estimándose que en la actualidad existen unos 2.000 ejemplares en Galicia.

Uno de los pilares para la consolidación y recuperación del cerdo celta es hacer de su crianza una actividad económica sostenible. Este es uno de los motivos de ser de nuestra cooperativa, que se propuso darle valor a la otra cara de la moneda del crecimiento lento y bajo rendimiento cárnico del cerdo celta. Pues estos ritmos de desarrollo, junto con una alimentación natural y el régimen semiextensivo, hacen que al finalizar el período de crianza queden impresas en el canal del cerdo celta unas características organolépticas que le proporcionan un sabor superior, además de una mayor salubridad.

Tres Fuciños se encarga de la elaboración de los productos derivados de los cerdos que son criados en sus pequeñas explotaciones, haciendo que chorizos, jamones, salchichones, etc. lleguen directamente al consumidor sin intermediarios y que además se conserve toda la calidad y riqueza presente en su materia prima.

 


 

SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

El régimen semiextensivo y el silvopastoreo del ganado porcino fue desapareciendo paulatinamente de Galicia a la vez que el Cerdo Celta. En consecuencia, uno de los actores implicados “de por sí” en la limpieza de los montes, especialmente en la cercanía de zonas habitadas, dejó de contribuir al cuidado natural y sostenible del entorno agroforestal gallego. Con cada explotación que se suma Tres Fuciños, se amplía una red asentada de núcleos de actividad en el rural que, al tiempo que hacen una extracción rentable de los recursos del monte, funcionan como pequeños cortafuegos naturales y sostenibles en las áreas por donde se mueven los cerdos.

A la vez, con el régimen semiextensivo se minimiza la problemática del tratamiento de los purines y de su filtrado al suelo, presente en la mayoría de las granjas de producción intensiva.

CONSUMO SALUDABLE

La cría tradicional y semiextensiva de nuestros cerdos celta aporta una alta proporción de ácidos grasos insaturados a la grasa de estos animales, que la hacen cardiosaludable. Su rusticidade y adaptación al terreno y a las condiciones del entorno, suponen asimismo que los productos de cerdo celta estén prácticamente exentos de problemáticas con la alergia alimentaria.

Por otra parte, en las explotaciones de Tres Fuciños no empleamos antibióticos durante el proceso de crecimiento de nuestros animales.